¿Eres lobo o perro? Dime cuánto gastas en comer

Se supone que si quisieras tener más dinero, deberías levantarte más temprano. Para prepararte la comida, y así no salir a comer a un restaurante en donde vas a gastar un montón.

Imagínate, que te levantaras 20 minutos más temprano y en lugar de salir corriendo de tu casa, te prepararas lo que vas a comer a mediodía. Preparando la comida en la casa, gastarías, pon tú, 50 pesos en tu platillo, tomando en cuenta lo que te cuesta, más el gas, en lugar de ir a una fonda, en donde te cobrarían 150 pesos, o en un restaurante tipo Le Pain Quotidien, donde te avientas 250 o 300 pesos o, voy a decir algo absurdo, en el Morton’s, en el que estarías gastando unos 500 pesos.

Esos 20 minutos más de sueño te cuestan 100 pesos (si vas a la fonda), 200 o 250 si vas a Le Pain Quotidien o 450 en el Morton’s.

Pero, aquí te va por qué es absurdo comparar el Morton’s y otros lugares por el estilo, con lo que te cuesta prepararte la comida en casa.

¿Qué tal que necesites comer en el Morton’s? ¿Te imaginas qué harías si fueras un senador o un director de una empresa? ¿Qué te conviene más? ¿Sacar tu tupper para comer en tu escritorio porque hoy le vas a meter 200 pesos más a tu cuenta de ahorros para cuando te retires? O ¿comer con alguien que a la mejor te apoya en algún proyecto político o se convierte en tu cliente o te pone en contacto con alguien que deberías conocer?

¿Quién necesita comer en un súper restaurante? A la mejor lo necesitas más de lo que crees. Porque la hora de la comida es el mejor momento para cultivar las relaciones con otras personas. Your network is your net worth, dice Keith Ferrazzi en su libro Never Eat Alone, que ya te imaginarás que te recomienda que comas con más gente para tener más relaciones.

¿Tendrías que ir al Morton’s? Pues si estás en lo más alto de la cadena alimenticia, ahí tienes que ir. O sea que, en términos de la selva, al Morton’s van a comer los leones, los lobos y los tigres de la humanidad.
Pero, ¿tú eres un lobo? ¿o deberías ser como un perrito que come, muy contento, en su esquina, acompañado de su persona favorita a.k.a su dueño?

Está padre ser un lobo, porque los lobos tienen un tamaño impresionante, un pelo increíble que los hace ver todavía más grandes y a la hora de comer son mucho más dignos que muchos perritos, que ahí están, con sus pelitos con shampoo, viendo qué se les cae de la mesa a los amos. O está padre ser uno de esos que comen en el Morton’s, porque sus trajes son de lana virgen y están cortados a la medida y sus coches tienen más caballos de fuerza que carroza de Cenicienta.

Sí, los lobos son unos fregones, pero como especie son más ineficientes. O los que van al Morton’s, a la mejor son muy poderosos, pero necesitan todo un ecosistema para sobrevivir.

Es obvio que si se van a enfrentar un lobo y un perro adultos, el lobo lleva las de ganar. O hasta un lobo y un ser humano, armados cada uno con sus colmillos y sus patas. Como especie, es muy diferente. Los lobos no sobreviven tan fácil, por algo muy sencillo: son mucho más caros.
Los biólogos tienen una fórmula, bien fácil, para medir las posibilidades de sobrevivir de cualquier animal. Dicen que hay que comparar cuántas calorías consumen en la comida con cuántas calorías les tomó conseguir esa comida y sobrevivir hasta la hora de comer.

Para decidir si a ti te conviene comer como un lobo, en lo más alto de la cadena alimenticia, o como un perro, esperando tus croquetas, digo, tu quincena, tienes que comparar dos cosas:

– cuánto vas a gastar en esa comida con

– cuánto dinero vas a conseguir gracias a que comiste con alguien.

Claro, no vas a recuperar tu dinero en ese momento, ni siquiera esa misma tarde o ese mismo mes. Pero conocer más gente te va a dar más oportunidades de hacer negocio.

¿Listo para los números? Haciendo cuentas muy rápidas, algunos biólogos calculan que un cachorro de lobo necesita comer 2,500 calorías diarias para crecer sano y llegar a adulto, a los dos años de edad. Eso significa que necesita consumir 1.8 millones de calorías antes de ser capaz de cazar su propia comida. En cambio, un perro de un basurero de la ciudad de México necesita consumir 1,000 calorías diarias. Y está listo para conseguir su propia comida, hurgando entre las bolsas de basura, ¡a los 70 días de nacido! O sea que para valerse por sí mismo, sólo necesita 70,000 calorías. Y cada caloría que come un perro es más barata que la que come un lobo, porque no tiene que gastar energía en correr atrás de las presas y sólo tiene que esperar a que llegue el camión de la basura a tirar nutritiva comida.

El lobo-humano, ese que va al Morton’s, tiene un ejército de personas que lo atienden, necesita más terreno para vivir, más potencia en su coche. En fin, cuesta más. El perro tiene una vida más sencilla.

Hay entonces dos caminos. O te vuelves un lobo, y vas construyendo todo un ecosistema alrededor de ti, para poder comer, cuando menos una vez a la semana, en un elegante restaurante junto con alguien más, o te vuelves un perrito domesticado, comiendo siempre en el mismo plato.

Si te vas a poner como Scrooge, a contar cuánto gastas en las comidas, no vas a llegar a ser tan rico como Scrooge, el amargado del Cuento de Navidad. Por lo visto, si calculas con báscula cuánto te cuesta la comida, si comes en tu escritorio sin conocer a más gente, si llevas tu tupper y lo que dejas de gastar en el restaurante lo metes en una alcancía, no vas a multiplicar tu ingreso, porque vas a seguir, siempre, ganando lo mismo. Si bien te va, porque puede ser que te vuelvas invisible, y ese es uno de los peores golpes para tu carrera.

Saca las cuentas: ¿cuánto vas a gastar en esa comida y cuánto dinero vas a obtener después? O ¿cuánto estás sacrificando por comer solo?

Claro que aquí hay algunas trampas. La mayoría de los lobos que ves en esos restaurantes de lujo jamás pagan las comidas de su bolsa. Muchos pagan con el dinero de la empresa o de los contribuyentes, o de los dos. Ya te había dicho, necesitan un enorme ecosistema para poder sobrevivir así como están.

Pero, ¿qué tal que llegues a un buen punto medio? Que comas con gente en bonitos restaurantes, algunos días, porque solo si comes con alguien más vas a aumentar tus oportunidades de tener más trabajo y ventas, y que otros días tengas una comida más modesta. Así vas a ser un perro con algo de lobo. Y a la mejor te pasa como a Buck, el de El llamado de la selva, de Jack London que “sobrevivía triunfante en un entorno hostil en el que únicamente lo hacían los fuertes… Su astucia era la del lobo, una astucia salvaje; su inteligencia, la inteligencia del pastor escocés y el san bernardo; y esta conjunción, añadida a la experiencia adquirida en la más feroz de las escuelas, lo convertían en una criatura tan formidable como las que habitaban la selva”.

Fuentes. Sobre las calorías de los lobos y los perros: Coppinger, Raymond y Coppinger, Lorna. What is a Dog. The University of Chicago Press. Chicago, 2016. Sobre Never eat alone, vean este video:

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Cómo convertirse en chavorruco

4 grandes ideas para condenarse a vivir con roomies hasta después de los 40.

PC

Viven toda su infancia y su adolescencia con ganas locas de hacer lo que creen que hacen los adultos, como tener su propia casa, dinero para comprarse un cochezote y para irse de parranda cada fin de semana. O sea que creen que gastando mucho, en cuanto tienen su primera fuente de ingresos, se van a convertir en adultos. Y resulta que es todo lo contrario. Que se están condenando a ser chavorrucos y a no poder separarse de sus roomies nunca jamás. ¿Por?

1.Salirte de la casa de los papás antes de cumplir 30 años. El primer día te enteras de que el gas, la luz, internet y el teléfono no son gratis. Lo más fuerte es la renta, que en un adulto puede llegar a ser de más de 30% de su ingreso. Imagínense que ganan 20,000 pesos. Eso significa que a la mejor estarían pagando 6,000 pesos mensuales de renta, por unos cuantos metros cuadrados de un departamento céntrico.

A cambio de su supuesta independencia, están gastándose un dinero que les podría servir para ser independientes de verdad, más adelante. ¿Y si le piden a sus papás que los aguanten un ratito más? A la mejor sus papás les van a decir que no sean tan conchudos y les piden que pongan algo para los gastos. OK, van 2,000 pesos y eso les deja 4,000 pesos para ir armándose su propio patrimonio.

2. Tener cientos de explicaciones de por qué es imposible ahorrar en México. Es que vivimos en un país con muchas desigualdades, ¿cómo me piden que ahorre? Es que no hay donde poner el dinero, es que no me alcanza.

Es verdad, México es uno de los países con mayor desigualdad en la distribución del ingreso, como pueden ver en esta tabla del Banco Mundial.

Qué bueno que estén tan informados y tan preocupados. Pero ¿se ponen a pensar en la desigualdad cuando piden la tercera cerveza en la salida con los cuates? “No, señor mesero, en México hay mucha desigualdad, así que ¿cómo me pide que me tome otra cerveza?” Estoy seguro que no han dicho eso, por lo menos no muy seguido.
Otra: no hay dónde poner el dinero. Hay un montón de lugares, además de la tanda de la oficina, donde pueden meter su dinero ¡y hasta tener algo de rendimientos! Por ejemplo, pueden abrir una cuenta en línea en cetesdirecto.com. Ahí pueden contratar un servicio de ahorro en automático, que les descuenta directo de su cuenta del banco desde 100 pesos al mes. O pueden ir al Seven y hacer depósitos de ahorro voluntario en su afore. ¿Que no tienen afore? También pueden tener una afore aunque no tengan un trabajo formal. El pequeño cerdo capitalista dice cómo.  

Aquí hay una tabla en la que vienen cuáles afores dan servicio a trabajadores independientes. Afore con servicio a trabajadores independientes

3. Estar convencido de que, si te enfermas o te accidentas, van a venir tus papás, tus tíos o tus hermanos a pagar el hospital. Es que te da flojera hablar de seguros.

Llegas a un hotel en Malinalco y, como eres bobo como un servidor, te recargas en el barandal del primer piso. El barandal se cae y te rompes el tobillo. La férula, las medicinas y la rehabilitación te van a salir en más de 20,000 pesos. Si se hubiera necesitado una operación, serían 60,000 pesos. “¡Papá, papá! ¿me prestas dinero?” La respuesta podría ser, como hace siglos dijo un presidente de México, “¿Y yo por qué?”

Si te pusieras a investigar cómo funcionan los seguros y tuvieras uno de gastos médicos mayores te podrías ahorrar muchos gastos. Claro, lo mejor es que seas súper millonario y que no necesites pagar un seguro porque tienes el dinero para pagar en caso de que te pase algo. Pero como es muy probable que no lo tengas, entonces necesitas pagar esa prima de seguro. ¿Hay seguros básicos? Sí, por ahí puedes empezar, picándole aquí para que te des una idea. 

4. Comprarte un carrazo increíble, como para ir a la fiesta de graduación del Cumbres.

Imagínate que te encuentras la oportunidad de comprarte por sólo 724,900 este cochecito. Si lo compras a crédito, te van a prestar como 500,000 pesos, a una tasa de 17% a 36 meses como ofrece la marca. Vas a terminar pagando 30% más de esos 500,000 pesos. O sea como 137,000 pesos más, con los que ya habrías conseguido un cochecito digno o con lo que habrías pagado el Uber ida y vuelta a Santa Fe desde el centro de la ciudad, todos los días de esos 36 meses.

En resumen, desde los 20 años estás feliz gastándote el dinero que podrías ahorrar para tener un poco más de patrimonio  a los 30. Podrías estar igual de feliz, pero con menos deudas.

Gracias a Jesús Salazar por la idea de que no conviene salir de casa de los papás, porque entonces uno se engolosina y se gasta todas las quincenas en rentas, parrandas y ropa. Con esa idea, por cierto, no está tan de acuerdo Sofía Macías, del Pequeño Cerdo Capitalista. Ella dice que si te quedas con los papás te vas a hacer conchudo y ahí te vas a quedar feliz, hasta que te llegue el infierno de ser un chavorruco. 

¿Sirve invertir en la Bolsa de Valores?

Vamos a jugar a los tíos buenos y a ponerle dinero en la Bolsa de Valores a cada uno de los cinco sobrinos. Se supone que es buenisímo que los niños tengan inversiones en la Bolsa, porque para tener rendimientos ahí, hay que esperar muchos años.

Esa es una sugerencia de Carlos Ponce, un financiero que hace años sacó el libro La bolsa de valores es para los niños precisamente con ese argumento. Cuando salió el libro, a mí me dio la voladez y pensé que estaría bueno abrir una cuenta de inversión a nombre del sobrino más reciente, Julio, que nació en 2008.

Veamos. En 6 años, el principal indicador de la Bolsa tuvo una ganancia de 40%, o sea que los mil pesos se convirtieron en 1,400 hasta el 15 de diciembre de 2015. Sin hacer nada, conseguimos una ganancia de 1.4% anual.

¿Es siempre bueno invertir en la Bolsa? Parece que si uno tiene muuuucha paciencia, puede tener mejores resultados. ¿O sea que a más años, mejores ganancias? No siempre. El hermano mayor de Julio, Rodolfo, nació el 23 de julio de 2007. Si le hubiéramos puesto a él una inversión equivalente a 1,000 pesos de 2008, su dinero se habría convertido en 1,244 pesos. ¡¿Cómo?! ¡Si estuvieron más tiempo en la Bolsa! Pues sí, pero a Rodolfo se le ocurrió nacer en uno de los momentos más altos de la Bolsa y justo antes de la crisis financiera de 2007 y 2008. Él tuvo una ganancia anual de 1.26%.

¿Cómo les habría ido a los demás sobrinos? Vamos a suponer que a cada uno de ellos le dimos el equivalente a 1,000 pesos de 2008 en el momento en que nacieron.

Emilio, que nació en 1993, tuvo una ganancia de 15.28% anual.
José, de 1996, tuvo ganancias de 11.88% anual.
Pablo, de 2000, con 7.96%
Rodolfo, de 2007, con 1.26%
Julio, de 2008, con 1.48% anual.

La Bolsa de Valores de 1993 a 2015
La Bolsa de Valores de 1993 a 2015

 

La respuesta es que a todos les sirvió invertir en la Bolsa, porque ¿dónde más podrían meter 1,000 pesos y conseguir ganancias? En bienes raíces, con ese dinero habrían alcanzado a comprar unos cuantos ladrillos y no les iban a sacar ganancias.

Se demuestra que tener paciencia en la Bolsa paga, porque el que aguantó más años tuvo mejores ganancias. Excepto en el caso de Rodolfo y Julio, porque Julio estuvo menos tiempo que Rodolfo y ganó más.

Y también se ve que las ganancias que se consiguen dependen del momento en que se entra. Emilio, de 1993, entró a la Bolsa cuando estaba a punto de empezar a funcionar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que hizo que México atrajera un montón de inversiones. Y en los años en que creció el consumo interno, si quieren a golpe de meses sin intereses. Por tanto, las empresas que cotizan en la Bolsa también crecieron.

En cambio, Rodolfo empezó en 2007 y desde entonces se soltó la crisis financiera de los préstamos hipotecarios y las inversiones de locos.

¿Sirve o no sirve invertir en la Bolsa? Sirve invertir, pero también se vale preguntar, entender qué se está haciendo, no meter todo en el mismo lugar y tener un fondo de emergencia, para no tener que sacar el dinero del horno mientras que se está madurando. Porque es como los pasteles: si los sacas antes, se apachurran.

¿Qué banco da mejores rendimientos?

¿En serio crees que los bancos dan rendimientos por tu dinero? Es muy difícil que lo hagan. Y no es por la explicación que siempre te dan, de que no son hermanitas de la caridad. Yo creo que ni las hermanitas de la caridad lo son, pero esa ya es otra historia.

Los bancos no te dan rendimientos interesantes porque no están pensados para eso. Se supone que deben guardar el dinero de la gente, para que cuando lo quiera usar, lo pueda sacar, en el momento que le dé la gana. Imagínate que tú metes en tu cuenta de ahorro 500 pesos. Y el banco va a invertir ese dinero en una mina de oro en Sudáfrica o en una de jade en Myanmar. ¡Iuh! Con tu dineral te van a dar a ganar 300% de rendimientos en meses. ¿Ya te lo imaginaste? Pues ya despierta porque no va a suceder.

Te estaba diciendo, antes de que empezaras con tus mafufadas (como dicen tus tíos, que son de mi edad), que los bancos deben guardar tu dinero y tenerlo listo para cuando lo quieras. Entonces no pueden meterlo a inversiones en las que se gane mucho dinero. Porque para tener rendimientos, también hay que arriesgar un poco.

No te voy a explicar aquí cómo está eso de que a más riesgo puede haber más rendimiento, pero sí te voy a decir a dónde te puedes ir para que alguien te explique. Espera a que termine, ya deja de dar lata, y ahorita te pongo la liga.

Lo más que te va a dar un banco en una cuenta de ahorro es un poquito por abajo de la inflación. Así que, si quieres rendimientos por tu dinero, tienes que encontrar un lugar dónde invertirlo. Y como eres muy listo y yo ya sé cómo aparecer en los buscadores de Google, se juntaron nuestros universos y llegaste hasta aquí, donde en este momento te voy a poner una lista de lugares que dan mejores rendimientos que un banco (y que no son ilegales).

Te dejo con un video que hice para dineroenimagen hace siglos. ¡Ah! Pero antes… Te había prometido que te iba a decir dónde encontrar la relación entre riesgo y rendimiento bien explicada. Todo está bien explicado en Pequeño Cerdo Capitalista, pero aquí te va la liga de uno de sus artículos sobre riesgo y rendimiento.